Ranking de la vergüenza 2016: violencia en los medios

Con un solo tuit puedes estar ejerciendo violencia contra las niñas, contra las mujeres

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Con el cambio de año, llegan los diferentes ranking que desde medios de comunicación. Se hacen para llamar la atención sobre aspectos de todo tipo. Entre la lista de películas, libros o canciones mejor valoradas de 2016 y otras hierbas aromáticas, nos encontramos con ranking menos joviales.

Por Marta García Terán de ProComuNicando.

Leyendo la revista digital Pikara Magazine me encontré con la ya tradicional lista sobre machismo y medios. Patricia Reguero (@Des_bordes) realiza este ranking cada año. Esta periodista se da la tarea de enlistar las noticias relacionadas con violencia basada en género. Un top ten lleno de falta de enfoque, irrespeto por los derechos humanos de las mujeres de todas las edades. Y por supuesto machismo.

Las noticias son recogidas a partir de lo que los medios de comunicación en el estado español van publicando a lo largo del año. En 2016 encontramos revictimización de sobrevivientes de violencia sexual y alabanzas a asesinos de mujeres. Justificación de violencia sexual. También desprecio por hombres que muestran que hay otras formas de ser hombres. Por supuesto también, estereotipos y cánones de belleza. Me pregunto si podemos hacer una lista así en Nicaragua.

Por supuesto.

¿Ranking en Nicaragua?

Sin embargo, no voy a enumerar los despropósitos que he leído y visto a lo largo del año en medios de comunicación nacionales. No es que no me quiera dar a la tarea, es que seguramente son demasiados. Tantos que como profesional de la comunicación comprometida con los derechos humanos de todas las personas me da vergüenza sólo pensar en ellos.

Por supuesto los mismos temas que aparecen en la lista “Machismo y medios, lo peor de 2016” son los que se repiten en Nicaragua. Víctimas que son culpabilizadas, agresiones sexistas minimizadas, estereotipos por doquier, homofobia e intolerancia, justificación de la violencia. Este año, además, han estado particularmente relacionadas con la violencia digital.

Lo más sorprendente es que siempre aparece la coletilla de “es la primera vez que pasa aquí”. Haciendo la vista para un lado, en lugar de analizar las causas estructurales de la violencia contra las mujeres, contra las niñas y niños.

“Vivimos viejas violencias en nuevos medios” recalcan desde Enredadas: Tecnología para la Igualdad. Efectivamente así es. Sin embargo, ni siquiera hay un análisis así en los medios de comunicación. Un análisis que evidencie que incluso con un  tuit puedes estar ejerciendo violencia contra las niñas, contra las mujeres.

Un tuit puede violentar

Para muestra un botón. Se me heló la sangre justo el último día del año. Ví gracias a un retuit (tuit compartido en Twitter) que desde una de las cuentas más seguidas en Nicaragua en esta red social destilaban adultismo y machismo absoluto en 140 caracteres. Este hacía referencia a un artículo sobre violencia sexual endémica contra las niñas que publicaba esos días La Prensa. Desde la cuenta Tweets de Nicaragua (@TweetsNicas) minimizaban la situación. Culpabilizaban a niñas menores de 13 años de quedar embarazadas y ser obligadas a parir.

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Me da vergüenza que todavía en el siglo XXI haya que explicar que las víctimas no tienen la culpa de la violencia. Me da cólera que se eche la culpa a niñas de 10 años por lo que hombres hijos sanos del patriarcado hacen diariamente con impunidad. El trabajo de hormigas que hacemos desde las instituciones y organizaciones sociales, a título personal y colectivo, se ningunea desde espacios de comunicación masiva con aseveraciones machistas como esta.  Si llamamos la atención sobre ello nos bloquean e insultan ejerciendo aún más violencia.

La violencia es violencia. Donde quiera que ocurra. Sea del tipo que sea. Este tipo de tuits, o los titulares a los que hace referencia la lista “Machismo y medios, lo peor de 2016” son violencia. Visibilicémosla. Denunciémosla como lo que es. Delitos contra la integridad de niñas, adolescentes y mujeres. Alcemos nuestra voz.


Originalmente publicado en: procomunicando.wordpress.com

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